jueves, 12 de noviembre de 2009

Carta a Marcelo Ebrard

Señor (a) Director (a), en mucho agradeceré la publicación de la siguiente. Graciasl mil.

Lic. Marcelo Ebrard Casaubón
Jefe de Gobierno del Distrito Federal

Por este medio le envío un cordial saludo y me permito distraer su atención para lo siguiente:
Como es de su conocimiento, el crecimiento sin freno, entre otras circunstancias, de la delincuencia organizada, de la inseguridad, de la corrupción, de la falta de prevención, de las “invasiones”, de la indiferencia y de la omisión; se da en todo el territorio nacional y cada región o localidad lo asume de forma particular acorde a sus recursos e inteligencia; sin embargo, como trabajador y vecino de la Delegación Tláhuac, observo con una gran preocupación que en mi comunidad los males citados aparecen como consecuencia de la falta de valor, compromiso y de visión política de la jefatura delegacional porque todo lo enfrentan con la simulación y han procurado que la impunidad descarada y abierta sean nuestra cotidianidad. Parece ser que la descomposición social es política prioritaria del gobierno delegacional, la evidente realidad así lo permite deducir.
Es posible que desde la administración local se haya promovido la “invasión” de departamentos en las Unidades Habitacionales ya que el líder del FPFV, Alejandro Villanueva fue, como usted sabe, Coordinador de Asesores de Gilberto Ensástiga. La gente perteneciente a esta organización y de otras no paga ningún servicio, enrareciendo, como es de suponer, todo el entorno vecinal; la Delegación no acompaño los reclamos y quejas de los titulares y dio, dentro de sus facultades, “carpetazo” al caso. Actualmente sientan sus reales en Unidades Habitacionales y terrenos y su participación activa para la construcción del Metro ha dejado el saldo de un ejidatario muerto, lo que convierte, por inercia, al gobierno local en presunto responsable por asesinato.
Actualmente la presencia, cada vez más fuerte, de la delincuencia organizada, familias enteras dedicadas al narcomenudeo, al secuestro exprés y otras; realizando a plena luz del día, ante la vista de todos (niños, amas de casa y hasta policías) sus “actividades”, no representa ninguna inquietud para la delegación, no pasa absolutamente nada; lo que nos indica de la posibilidad de un contubernio entre la delincuencia, los sectores de policía, el MP y el gobierno locales. Si bien es cierto que esta problemática pertenece al ámbito federal, también es cierto que la delegación, dentro de sus obligadas atribuciones está la de formular, ya identificados los focos delincuenciales, proyectos culturales y/o educativos en el mismo lugar donde se ejerce el narcomenudeo, que tengan como objetivo la prevención del delito y de la salud; simplemente no pasa nada, seguramente omiten porque no les interesa la gente o por falta de imaginación. Hoy el colmo es la autorización para su funcionamiento, por parte de la delegación, de vinaterías en las Unidades Habitacionales; de la oferta cultural de calidad y de la Protección Civil ni mencionarlos porque prácticamente ni existen en esta demarcación.
Todo esto lo sabe el Jefe Delegacional y su “equipo de trabajo” y, a pesar de la infraestructura recién construida, no hay desarrollo social porque son los mismos “funcionarios-familiares” desde hace 10 años y, durante todo este tiempo, han demostrado su hambre, su incapacidad, su falta de visión y su marcada ignorancia. Tanta estupidez es un insulto al sentido común y un autentico robo al erario público ¿No lo cree usted?


La ingobernabilidad existente en Tláhuac incita a levantar la voz del hartazgo e invita a acudir a usted porque se sabe, en San Juan Ixtayopan principalmente, de la amistad que lo liga con el Jefe Delegacional; se rumora constantemente de sus visitas junto con su esposa a la casa de Escamilla Salinas para departir el pan (por cierto !! Que zaguán ¡¡, cuesta más que la cartera vencida de cualquier departamento en las Unidades Habitacionales); por lo que convoco a su vocación democrática (algo que Rubén Escamilla no conoce) para que reconvenga a los funcionarios de Tláhuac a que se preparen, se capaciten o, mínimo, lean algo; solicitarle oportunidades para que alcancen un mejor nivel de vida los trabajadores de base capacitados, comprometidos y con vocación de servicio es un absurdo, por lo que le propongo de “oportunidad” a otra mafia familiar para, al menos, sentir que algo ha cambiado.
Finalmente me gustaría invitarlo a Tláhuac para experimentar, una sola noche, en una de la Unidades Habitacionales y vea usted si puede conciliar el sueño, como muchas familias, a sabiendas que sus vecinos se dedican a actividades ilícitas y no poder hacer nada, prácticamente secuestrados por el miedo a perder la vida misma o la un familiar. Lo invito a recorrer sus calles para que conozca la verdadera vulnerabilidad y la anarquía total; lo invito a degustar y compartir el huevo (que es para lo único que nos alcanza) en todas sus presentaciones y el pan frio (aquí no me sentiré si no acepta ya que comprendo que usted como el Jefe Delegacional comen muy bien en restaurantes caros).
Le pregunto: Todo esto abunda o no en el descontento, en la descomposición social,?
Si usted permite o tolera este tipo de gobierno (policíaco y represor) en la Delegación Tláhuac, bastión de su partido político, entonces podemos entender que de llegar a ser Presidente Constitucional de este país, bien podría ser el nuevo dictador que, a lo mejor, merece nuestro pueblo.
Queda claro que al delegado Rubén Escamilla Salinas no le interesa ni un cacahuate el pueblo, que su única preocupación es que en los documentos oficiales aparezca en la frase “seguiremos trabajando”, justo en la primera vocal, la letra inicial estilizada de su apellido paterno (¿o será por Ebrard?), en una actitud por demás narcisista, ególatra, vanidosa y hasta coqueta… es menester recordar que a Escamilla, cuando fue Director de Participación Ciudadana, se le llamo la atención por acoso sexual.
Escrito lo anterior, que consideré un deber moral, me despido de usted con el temor de la represión delegacional, esperando que usted pueda contener cualquier iniciativa que dañe a mi persona, familia o patrimonio y haga respetar lo único que le queda al pueblo, pese a los embates oficialistas por socavarla, que es la fundamental y humana LIBERTAD DE EXPRESION.
Gracias pues por la atención prestada.
Sergio Zárate Rivero
U.H. Villa Centroamericana y del Caribe / Manz. 02 Edif. 13D Depto. 101 / Col. Del Mar
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Cel. 0445523011837
Tel. 21600630
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No al BASURERO en Tláhuac, No al CIRE en Tlaltenco

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