domingo, 2 de agosto de 2009

Ciudad Capital

Rumbo de Mexico
29/07/2009
Javier García

Enfrentamiento en ciernes

Para los vecinos de la colonia Habana lo que les ha sucedido sólo puede tener una causa: la corrupción. La gente señala que sólo se puede entender el hecho de que el tianguis se siga instalando en esa zona si se considera que hay un acuerdo de Alfredo Romero y Marina Rodríguez González con Julio Mendoza, líder del tianguis. Se pasa por encima de los derechos de los vecinos y eso es lo que más les molesta.

Luego de que la misma delegación ya había quitado el tianguis por más de 6 sábados y, además, haber fracasado en sus intentos por reubicarlo en la colonia San José, a Marina Rodríguez González, directora de Gobierno y Población, lo más inteligente que se le ocurrió es regresarlo a la calle de Hidalgo, con lo que se ignora y tira a la basura todas las gestiones realizadas por los vecinos inconformes por mas de 20 años, las encuestas y los acuerdos firmados, así como el oficio de la SEDECO y el acuerdo firmado con Julio Mendoza.

El 18 de julio pasado, Alfredo Romero y Marina Rodríguez se mantuvieron desde temprana hora como simples espectadores en sus respectivos automóviles ­mismos que se encontraban estacionados en la esquina de 20 de Noviembre e Hidalgo­ a la espera de que los vecinos afectados en pleno ejercicio de su derecho trataran de impedir que los tianguistas se instalaran, pero desde esa esquina azuzaron al enfrentamiento a los comerciantes.

Al ver que fracasó el primer intento de enfrentamiento, Romero y Rodríguez decidieron hacer acto de presencia hasta las 10 de la mañana, sólo para exaltar los ánimos y provocar enfrentamientos entre golpeadores de tianguistas y personal de la delegación contra los vecinos inconformes.

Los pocos elementos de la fuerza pública ­comandados por Abel Becerra­ que se encontraban en el lugar, tenían la orden de no intervenir, que dejaran “que se dieran en la madre” vecinos y golpeadores. Inclusive a tres cuadras del lugar se encontraban estacionados dos camiones de la SSP capitalina, con 100 granaderos, a la espera de la orden para intervenir, orden que Alfredo Romero nunca dio.

Los quejosos aseguran que con toda la prepotencia que los caracteriza y violando todas las normas, leyes existentes y derechos humanos de los vecinos afectados, con la complacencia de personal de seguridad pública y con el conocimiento de Pedro Bello, funcionario del Gobierno del Distrito Federal, Alfredo Romero y Marina Rodríguez reinstalaron el tianguis.

Utilizando a su personal, a golpeadores y a todos aquellos tianguistas que a esa hora se contaban por cientos, mediante golpes, empujones, amenazas, mentadas de madre y arrollando con sus camionetas a quien se les pusiera enfrente, finalmente lograron la instalación del tianguis.

Tanto Alfredo Romero, Marina Rodríguez, y Pedro Bello, dicen no tener interés en el tianguis, pero los vecinos consideran que existe mucho dinero de por medio alrededor de un tianguis clandestino, sobre todo si ­como dicen­ los citados funcionarios delegacionales se han reunido en lo oscurito con Julio Mendoza para apoyarlo y mantener el tianguis.

Para muestra un botón: el día 18 de julio fecha se exigió a cada puesto una cooperación de mil pesos.

Cabe señalar que ese día, uno de los vecinos afectados a pesar de pedir de favor a los tianguistas, no pudo sacar su vehiculo para trasladar a un familiar al médico debido a que su estado delicado de salud, por lo que tuvo que cargarla y en el trayecto de su casa a la calle para tomar un taxi fue objeto de burlas y mofas por parte de los comerciantes. De los hechos fue testigo Leopoldo Lozada, representante del GDF, quien tuvo que pedir una ambulancia para trasladar a la enferma debido a que se trataba de una emergencia.

Luego de lo anterior, es urgente que alguien ponga orden porque el asunto se acerca de manera peligrosa a un enfrentamiento de graves consecuencias.
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No al BASURERO en Tláhuac, No al CIRE en Tlaltenco

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